EL AMANECER DE LA POESIA DE EURIDICE CANOVA Y SABRA
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CUANDO VENUS SE ROBÓ EL FUEGO

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Mensaje por EURIDICE CANOVA el Dom Mar 09, 2014 3:10 am

CUANDO VENUS SE ROBÓ EL FUEGO Olimpo-griego

CUANDO VENUS SE ROBÓ EL FUEGO[/center]



Los dioses del Olimpo declararon culpable a la diosa griega del amor. Como lo hizo su antecesor Prometeo, ella se robó el fuego sagrado en complicidad con la luna para regalárselo a su amante .Un semi mortal harapiento, sobrino de Zeus, que en sus delirios alcohólicos cantaba en las tabernas hasta la madrugada.

El joven cautivó a la bella diosa con sus extraños escritos de amor en todas las columnas jónicas, dóricas y corintias situadas desde el monte Olimpo hasta el monte Estrabón en el Peloponeso.

Los guardias estaban hastiados de este plebeyo que con sus insolentes escritos afeaba las columnas de los templos sagrados, morada de descanso de los dioses.

Las quejas de las divinidades se hicieron escuchar en el monte Olimpo. La diosa Hera avalaba las excentricidades del muchacho. Para que su esposo no lo castigue, lo envió a Egipto para que ayude al faraón a traducir los extensos papiros enviados desde el Cairo y Alejandría. Pero el joven extrañaba a su enamorada y adrede sedujo a la esposa del faraón para ser expulsado de Egipto y así poder regresar a Grecia para reunirse con su amada.

Zeus el dios más grande del Olimpo que todo lo ve, estaba enamorado de la diosa griega del amor. En ausencia de su esposa Hera, caminaba todas las tardes con la rebelde Venus por los jardines encantados del Olimpo.
Tenía debilidad por la muchacha y no lo ocultaba. Cada vez que la miraba a los ojos, brotaban de sus labios las palabras más hermosas que ningún dios ni mortal haya pronunciado jamás.

Cuando se enteró de la huida de los enamorados monto en cólera y mando a llamar a sus poderosos titanes.
_ ¡Quiero de regreso el fuego!…- Vocifero a viva voz Zeus- Busquen en las profundidades del hades, mi hermano Plutón los dejara pasar.
¿Qué hacemos con los ladrones gran Zeus?
_ A ella la quiero aislada en la en lo más alto del monte Atlas, donde ningún ser vivo, ni dios la pueda ver jamás. Ninguno de ustedes la maltratará, ni la lastimará. Si me entero que alguno oso rozarla conocerán mi furia. Cuando el pueblo se olvide de esta tragedia la castigaré y ustedes mis fieles titanes olvidaran el lugar donde la diosa vivirá cautiva. En cuanto a mi sobrino, le prometí a Hera que no lo dañaría. Tráiganlo de regreso. Los cíclopes se encargaran de su castigo.
Los titanes se marcharon presurosos para cumplir las órdenes del poderoso dios.

El veredicto de culpable había sido redactado por los jueces del Olimpo .La pena por robar el fuego era la muerte. Pero los mortales no querían que su diosa del amor muera. El pueblo la amaba y coincidían que vivir sin amor era mucho peor que vivir en la oscuridad por la falta del fuego. El día los protegería y los rayos del dios Febo les daría ese calor que tanto anhelaban.

Los dioses no necesitaban al pueblo para hacer justicia. Pero Zeus temía por la rebelión de los mortales. Sin perder más tiempo llamo a un plenario donde podrían participar todos los dioses y semidioses en representación del pueblo.
Menos Baco que se encontraba en la fiesta del vino y Poseidón que se excusó por no poder llegar debido a un maremoto. Todos acudieron a la cita de Zeus.
Zeus presidía el tribunal junto con su esposa Hera. Dioses y semidioses estaban enfrentados y entre medio la guardia imperial del Olimpo.

Después de deliberar durante horas, coincidieron que debían rescatar el fuego. Demasiados días en la oscuridad abrumaban al pueblo.
En cuanto a los amantes. Se le suspendería la sentencia a la diosa del amor por estar enamorada y harían responsable al harapiento por haber hechizado a Venus con sus escritos de amor.

Cuando se disponían a finalizar la reunión un borracho cayéndose en los brazos de Zeus pidió la palabra. Los guardias apuntaron sus lanzas hacia él, pero Hera le pidió a su marido que lo dejen hablar.
_ Oh mi gran diosito zulúcito- dijo el borracho sosteniéndose de la lanza- vengo en representación de Baco…hip el dios del vinito jejeje.
-Esto es una perdida de tiempo- interrumpió Apolo- los juegos olímpicos están por comenzar y yo no tengo ni noticias de la antorcha eterna.
El borracho que ya no sabia de donde sostenerse le dijo alegremente.
-No te enojes Polito , la Venus es la culpable hip jaujaja es la locaaaa.
Zeus enojado tomó su látigo y derribo con el al borracho y gritando le dijo.
-¡No permito que blasfemes contra una diosa en este tribunal! Baco no debió enviar un emisario tan deplorable.
_Perdón zeucito por mis exabruptos- dijo el borracho abrazado a Apolo- la Venus no es una loca, hip... es una, una prostituta hip jaujaja.
_¡Saquen a esta escoria de aquí! Grito Zeus a sus guardianes. ¡Arrójenlo a las fieras del Hades!
Hera observaba lo violento que se ponía su marido cuando algunos de los presentes hablaba mal de Venus y como le eran indiferentes los insultos hacia su sobrino.

Mientras tanto en la noche estrellada, mientras mortales e inmortales seguían deliberando, Poseidón el dios del mar en complicidad con la luna protegía con su poder a los amantes de la furia de Zeus.
Los enamorados que poseían el tan preciado fuego. Se amaban con intensidad y pasión, en un velero a la deriva, en las tranquilas aguas del mar Egeo.


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