EL AMANECER DE LA POESIA DE EURIDICE CANOVA Y SABRA
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.

BESOS MOJADOS

Ir abajo

BESOS MOJADOS Empty BESOS MOJADOS

Mensaje por TERCIOPELO AZUL el Sáb Dic 14, 2019 4:50 am

BESOS MOJADOS

Sus ojos se sabían inocentes, pero la verdad era que sabía cómo mirarla.
Nunca la desnudó con el pensamiento, sin embargo, cuándo quiso, no fue necesario siquiera pedirlo. El primer roce no distó de ser ni un tanto atrevido, sólo dejaron que sus manos se conocieran en un día de domingo bajo aquel árbol de los deseos dónde solían sentarse a reír.

Era casi religioso juntarse por las noches a estudiar, luego se desvelaban jugando entre las plumas de aquellos almohadones que guardaban más de un secreto. Esa noche dejaron de haber secretos y los almohadones quedaron olvidados en el suelo, mientras las cosquillas hicieron contacto con el atrevimiento y el deseo. No hubo culpa entre ese baile de miradas que dejó sus bocas a tan sólo un centímetro de aquello que dejaba de ser prohibido para ser cierto. Entonces sin más, dejó que sus labios probaran el sabor de la dulzura y le supo a gloria mezclada con mermelada de frambuesa. La humedad de su lengua fue la excusa perfecta para dejar de respirar por el tiempo que dura un sueño cumplido. Sus dedos se deslizaron bajo su camiseta de algodón, mientras que la recostaba sobre la cama. Pero pronto ya no hubo camiseta que separará su boca de sus tan rosados senos. Dejó que una de sus manos se colara en esa pequeña braguita con margaritas azules y no hubo descontento, ya que sus piernas le dieron el sí quiero. Pronto se escaparon unos gemidos algo tímidos y ambos cuerpos desnudos se frotaron entre gotas de sudor y un gozo más que atrevido.

En pequeños besos mojados bajó lentamente hasta su ombligo, hubo una pausa que se entrelazó en sus cabellos y mientras veía como sus manos dejaban el rastro entre arrugas de unas viejas sábanas rosas, se deslizó hasta llegar a su sexo. Lamió con delicado esmero la profundidad de sus mieles y en cuanto supo del último espasmo, presionó el botón que las llevó a ambas a abrir las puertas de los cielos.

Mariana Regueiro. Ariel
TERCIOPELO AZUL
TERCIOPELO AZUL

Cantidad de envíos : 31
Puntos : 5921
Fecha de inscripción : 08/12/2018

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.